martes, 30 de septiembre de 2008

FUE UN CERO A CERO


Por la primera fecha del Argentino B, en el Gigante, Gimnasia y Tiro y Central Norte igualaron sin goles. El Albo tiene mucho qué mejorar...

El marco fue excepcional, como hace mucho tiempo no se veía en una cancha de fútbol. Pero tanto uno como otro, le faltaron el respeto al soberano, que se fue desilusionado, pese al alivio de algunas gotas que sirvieron para mitigar la tórrida tarde futbolera.
La pelota fue maltratada. ¡ Cómo no iba a ser así, si hasta el piso del Monumental tampoco ayudaba !

La masa humana, ansiosa por encontrar algo mejor, sin embargo despidió a sus favoritos con vítores y aplausos: Signo inequívoco que nos conformamos con poco, casi nada...

Gimnasia y Tiro y Central Norte, hicieron poco por el espectáculo, por ello no hay que olvidar sus propias limitaciones.

El Albo, por ser local, salió a buscar alguna diferencia. Pudo lograrlo en un par de veces, en una misma jugada. Pero el guardameta Doello se interpuso a los remates del "Cóndor" Rueda, primero y Carlos Muñoz, después.

Pero no hubo más situaciones de ese tenor. El "Cuervo" respondió con arremetidas de Horacio Fernández y Diego Britos, empecinado en utilizar el cuerpo para superar un rival, pero encontró bien parado a Jorge Comune.

En la etapa inicial, el Albo mandó en mitad de cancha. El local hacía correr la pelota, pero no podía prosperar demasiado por sus propias limitaciones en ataque. Central no podía hacer pie en ese sector, fundamentalmente por el escaso aporte de dos ex antonianos: Cristian Contreras y Sergio Liendro.

Gimnasia se apoderaba de la pelota, pero no podía progresar en ataque por el escaso aporte de Luis Rueda, empecinado en tirarse hacia el sector derecho, el menos aconsejable para su perfil de futbolista zurdo.

El "Cuervo" remontó en el complemento, por la sencilla razón de que sus hombres se relacionaron más con la pelota. Entonces, se vio crecer la tarea de Cri Cri y Liendro. Y, en consecuencia, las acciones pasaron a ser compartidas, pero siempre lejos de la línea de peligro.

Pero al equipo de la avenida Entre Ríos, también le costaba una enormidad progresar en ataque. Ante ese panorama, no faltaron en las plateas aquellos "se mandaron con una siestita", que el viento cruzado invitaba a ello.

El arranque dejó en los dos equipos, serias dudas, que deberán corregirse si se aspira a obtener logros significativos.
El soberano, ese que sabe de fútbol y muy pocas se equivoca, se fue con algo de bronca, porque esperaba un poco más de su equipo favorito.

Podrá decirse que éste es el comienzo de un torneo, que los futbolistas todavía no entraron ritmo y cuantas cosas más.
Pero nadie puede dudar de que los dos entrenadores tienen bastantes cosas con que entretenerse. Tras el Clásico quedaron muchas cosas por corregir. O no...

FUENTE: El Nuevo Diario -Salta-