miércoles, 2 de enero de 2008

Ángel Sachez: “Me sorprendió la rivalidad que existe entre jujeños y salteños. No me imaginaba que hubiese tanto odio"

El ex árbitro, en una entrevista con http://www.gimnasiaytiro-salta.blogspot.com/, cuenta cómo fue dirigir el primer choque entre Gimnasia y Esgrima de Jujuy y Gimnasia y Tiro de Salta por torneos cortos de Primera División. “En los 90 minutos fue un partido malo, en el que ninguno de los dos quería perder su primer clásico”, recuerda sobre aquel encuentro disputado el 28 de septiembre de 1997. Incluso se animó a compararlo con un River-Boca.
Ángel Sánchez, quien dejó atrás 13 años como árbitro en el fútbol grande argentino en 2005, supo rearmar su vida fuera de las canchas. “Gracias a Dios, previne la situación del retiro con un año de anticipación y me ocupé de buscar invertir tiempo en actividades nuevas para poder sobrellevar las cosas”, aclara.
También, el ex árbitro habla de su nueva etapa profesional en la televisión y no deja de lado la actualidad del fútbol salteño.“Hay plazas en el fútbol grande que no se pueden perder y Salta es una de ellas”, sostiene el columnista de La Ultima Palabra, programa emitido por Fox Sports.
Pero eso no es todo, porque además, confiesa haberse enamorado de Salta gracias a las veces que le toco ir a la provincia para dirigir al Albo. “¡Yo soy un fanático de las empanadas!”, asume Sánchez.

-Cuando un jugador se retira, suele sentir un vacío en su vida. Usted dejó el fútbol hace poco más de un año, ¿cómo vivió el momento posterior?
-Mirá, la carrera de un árbitro es tan o más prolongada que la de un jugador. Yo estuve 27 años desde que inicié el curso hasta que terminé la carrera. Cuando terminó ese partido, sabes que dejaste de cumplir una función que para vos formó parte de tu vida y de tu rutina durante muchísimos años. Si uno no tiene una actividad o no se preparó para ese momento posterior al retiro, aunque el duelo lo tenes que hacer de cualquier forma, si no generaste una actividad que ocupe el tiempo que antes tenías ocupado en el fútbol, sin ninguna duda que te cuesta. Yo, gracias a Dios, previne la situación del retiro con un año de anticipación y me ocupé de buscar invertir tiempo en actividades nuevas para poder sobrellevar las cosas. Ahora, hace un año y medio que me retiré y no volví a pisar una cancha. Justamente el otro día fui a dirigir un partido en el predio de AFA, donde yo entrenaba, y ese olor del pasto en la mañana que yo percibí durante tantas años, me generó muchos recuerdos. Aquella fue sin lugar a dudas una etapa muy importante y prolongada de mi carrera… y se extraña.
-Habló de que buscaba hacer cosas nuevas. Veo que tuvo suerte, porque le tocaron actividades relacionadas al fútbol…
-Dije cosas nuevas, porque yo me metí en un micro emprendimiento de animales vivos. Durante un año y medio lo hice. Ahora ya no estoy en eso, pero me ayudó en realizar nuevas actividades y conocer otras personas. Ocupé mucho tiempo en esa actividad y me ayudó. Pero tuve la suerte y la fortuna de que poco tiempo después a haberme retirado, Fernando Niembro me convocó para hacer un programa previo al Mundial Alemania 2006, que se llamaba Objetivo Alemania. Durante los ocho programas hice incursiones reglamentarias. Tenía todo un bloque de 15 minutos para hablar del reglamento del juego… Les gustó lo que hice y eso los motivó a llevarme a Alemania como comentarista del arbitraje. O sea, que viví la experiencia como comentarista de un Mundial… Eso también les gustó y me contrataron para estar este año en La Última Palabra con ellos. Por todo eso, pude seguir ligado al fútbol. Trabajo en la escuela de periodismo Tea-Deportea, en la escuela de técnicos de Lanús y también estoy en un curso que se llama Laboratorio Fútbol de la Ciudad de Buenos Aires, donde hablo de fútbol. Este deporte sigue formando una parte importante en mi vida y estoy agradecido de que así sea.
-Mencionó su rol en la televisión, ¿cómo ve esa nueva faceta que le toca como periodista?
-No sé si la faceta de periodista. Sí la de tratar de aportar, sin descalificar. A mi me molestaba mucho cuando me decían: “Este no puede dirigir”. Pero no me molestaba tanto cuando decían: “Este dirigió mal”. Porque el dirigir mal era una posibilidad que existía. Intento hacer una crítica y un aporte positivo al desarrollo. También a la formación no sólo del árbitro, sino también de la gente. La idea es que la gente sepa un poquito más el porqué de algunas sanciones de un árbitro. Todo esto ayuda al enriquecimiento de los televidentes.
-Imagino que esta etapa posterior a su carrera como árbitro lo ayuda a seguir sumando objetos a su museo.
-Sí, siempre hay algo para agregar. El otro día cubrí por primera vez un partido de Eliminatorias, que fue Argentina vs Chile e hice mi primer reportaje a un árbitro en un vestuario, con la ansiedad que eso genera. Eso nunca lo había vivido y como son vivencias nuevas, me guardé para el museo la credencial que me habilitaba para estar dentro del estadio. Como te decía, dirigí un evento organizado por YPF en el predio de AFA y me quedé con la pelota. Siempre hay algo para llevarse, porque todo partido te deja un recuerdo.
En esta nota de La Nación Deportiva, se observa el museo que Sánchez amró en su casa.
-Hay un partido que dirigió y del cual seguramente recordará cosas. Estoy habando del clásico del norte jugado el 28 de septiembre de 1997 entre Gimnasia y Esgrima, de Jujuy, y Gimnasia y Tiro, de Salta. ¿Lo recuerda?
-Primero, recuerdo la trascendencia que eso tenía. Era el primer clásico, pero sobre todo me sorprendió la rivalidad que existe entre jujeños y salteños. Yo la descubrí ese día. Pasa que uno va a Jujuy, va a Salta; son dos provincias hermosas, pero no me imaginaba que hubiese tanto odio… La cancha del Lobo guarda un lugar muy pequeño para los visitantes y apenas entró la parcialidad salteña empezaron los incidentes. Por esa razón, tuve que detener el juego por un instante prolongado. Después se produjeron incidentes afuera cuando se retiraba la gente. En los 90 minutos fue un partido malo, en el que ninguno de los dos quería perder su primer clásico y se notó. Pasa que cuando hay cosas tan importantes en juego ninguno de los dos sobresale, porque el principal objetivo es no perder más allá de querer ganar. No fue un partido difícil desde lo disciplinario dentro de la cancha, lo que si fue complicado fue manejar el entorno. Muchas veces los árbitros tenemos que resguardar la seguridad y la tranquilidad dentro del campo, sino que también el comportamiento de lo que está afuera. Como te decía, no fue complicado desde lo futbolístico; sí lo fue en lo previo, con la ansiedad del jujeño. Yo me cruzaba con los hinchas de Gimnasia de Jujuy por la calle en el día previo y me decían: “!Mañana tenemos que ganar!” . Para todos el clásico del norte era como un River-Boca y uno lo vivió y lo disfrutó de esa forma.
-¿Hay algo más de aquella previa al clásico del norte que se le venga a la memoria?
-Nosotros comíamos unas empanadas en Manos Jujeñas, muy cerquita del hotel. Nosotros paseábamos bastante cuando íbamos a Jujuy, porque es una provincia muy rica para disfrutarla. Como llegábamos antes, siempre había alguien que nos facilitaba un auto con el que hacíamos un recorrido por Maimara, lo que nos posibilitaba comer unas empanaditas y llegar a la Quebrada de Humahuaca
-¿Guardó algún objeto usado en aquel partido para el museo?
-Debo tener seguramente la pelota del partido, porque aquel era el primer clásico. También tengo los recortes estos que vos tenés. Dentro de las carpetas de toda mi trayectoria debo tener recortes de ese partido, sin lugar a duda.

El ex árbitro vuelve a leer la crónica de aquel clásico del Norte 10 años despues, algo que le trae muchos recuerdos... Sobre todo de Salta.
-¿Y qué recuerda de las ocasiones que le tocó ir a Salta para dirigir a Gimnasia y Tiro?
-Sí, a Gimnasia lo jugué cuando estaba en primera división… Salta es una provincia hermosísima. Yo digo que esos son los partidos en los que uno quiere ir, no tanto por el fútbol en sí, sino para conocer el lugar. Me acuerdo que iba con mi señora, nos alquilábamos un auto y nos íbamos a conocer Cafayate… Estuve en un pueblo que se llama Yacochuya, de donde me traje unos vinos espectaculares. Ahí me perdí en el medio del monte y conocí a una gente de una escuelita, de donde me hice medio como un padrino. Como yo tenía contrato con Adidas, logré que la marca me diera la ropa que tenía en desuso y durante muchos años la envié, así que tuve una relación de casi 4 o 5 años con esa escuelita. En aquel lugar los chicos caminaban cuatro o cinco horas por la montaña para poder ir al colegio. Recuerdo que estaban tratando de construir un lugar para albergarlos en el invierno. Hay algo que no me olvido más. Recuerdo que estaba la ambulancia porque le hacían a los chicos el chequeo mensual y alguno de ellos me conocían. “El árbitro! El árbitro!”, se sorprendieron. Yo me decía: “¡Cómo es que en el medio del monte me conocen!”. Eso realmente fue muy emocionante. Bueno, esto tiene la gente del interior: que es mucho más agradable que la de Capital Federal.
-¿Ya que toca ese punto, hay diferencias entre las personalidades de los futbolistas del interior y de capital?
-Yo no creo que haya diferencias hoy en día. Sí creo que el jugador del interior todavía guarda algo de nobleza y un afecto a la camiseta que el futbolista de Capital Federal no tiene. El jugador de capital piensa más en el boliche, en la joda; el del interior también piensa un poco en eso, pero también tiene ese afecto muy íntimo con el club en el cual juega. En general es hincha de ese club. Por ahí, desde ese lugar quizás es más dificultoso, porque los jugadores ponen más de lo que deberían poner en cada partido.
-En lo que respecta al clima de la cancha, ¿dirigir en el interior es más complicado?
-Depende de los torneos que dirijas. Yo he dirigido mucho por las ligas del interior contratado por el Sindicado de la Asociación Argentina de Árbitros. Algunos partidos sí son difíciles, sobre todo los clásicos. Son complicados y no son fáciles. Pasa que también la policía tiene sus limitaciones, porque pasa que el policía que custodia al árbitro el domingo es el mismo que luego tiene que ir al banco o hacer las compras en el almacén. Entonces, a veces tiene que meter preso al almacenero porque le tiro una piedra al árbitro o lo quiso fajar. En esos aspectos, la seguridad del árbitro sí es más complicada en el interior que en Buenos Aires.
-¿Desde hace cuanto que no va a Salta?
-La última vez que fui a Salta fue hace poquito, por un evento solidario organizado por la Fundación PUPI y la Fundación FORA (Fundación Oncológica Rodríguez Alzola). Conocí el estadio Mundialista… (click aquí para recordar el evento) La verdad que fue hermosísimo y lo disfruté mucho. Si vos me preguntas cuáles son los lugares a los que extraño ir, yo te contesto: Jujuy y Salta. Vos fijate que yo iba a los campeonatos regionales y no existía todavía el Patio de las Empanadas. Estaba Valderrama y a orillas del canal había una feria. Nosotros íbamos el día previo, encargábamos las empanadas y las traíamos congeladas a Buenos Aires. ¡Yo soy un fanático de las empanadas!
-Acompañadas por un vinito, imagino…
-¡Sí! Un Michel Torino, pero en damajuana. Un vino, que acá sería un vino fino… No, la verdad que esas cosas extraño a horrores. Recuerdo que íbamos a las Termas de Reyes. También, hice todo el valle de Cafayate. Fue algo paradisíaco.
-Bueno, ahora para los torneos de verano puede que vaya a Salta nuevamente con Fox Sports.
-Ojalá, porque lo disfrutaría mucho más. Ahí sí que no tendría problemas en comerme unas cuantas empanadas y tomarme unos buenos vinos.

SÁNCHEZ EN FOX SPORTS...

-¿Qué opinión le merece el proyecto del cual siempre se hablé de fusionar clubes para poner a Salta en primera división?
-¡Estaría bueno! Yo creo que en esos casos no se pierde la identidad. Lo que hay que lograr es que el fútbol salteño tenga un equipo en primera división. Un equipo fuerte, con un apoyo de las instituciones de Salta, comercios, industrial y gubernamental. No te hablo de una selección, pero si tratar de que los clubes fuertes de Salta se unan. Hay plazas en el fútbol grande que no se pueden perder y Salta es una de ellas. Es una provincia muy futbolera. He ido con Boca a jugar amistosos y vi como llenan la cancha. No hay dudas de que cuando hay grandes eventos, la gente de la provincia acompaña.


En 2005, Sánchez le tuvo que decir adiós al fútbol debido a que a los 49 años la AFA decidió no renovarle el contrato. Con 13 años dirigiendo en la primera división, el ex juez también es conocido por haber representado a la Argentina en el Mundial Corea Japón en 2002. En el torneo más importante del fútbol mundial, dirigió dos partidos: Sudáfrica 1 - 0 Eslovenia y Portugal 0 - 1 Corea del Sur… Este último juego se recuerda más que nada por la agresión que sufrió el árbitro argentino por el portugués Joao Pinto.
REVIVÍ AQUELLA AGRESIÓN...

Pero también se lo recuerda por acciones tan curiosas como la del 13 de febrero de 2005, cuando amonestó a un camarógrafo porque no se quería correr de un lugar en el que molestaba. Ángel Sanchez nació el 3 de marzo de 1957, en Lanús, provincia de Buenos Aires. En total, dirigió 391 partidos y sacó 216 tarjetas rojas y cobró 126 penales…
Además, debutó como profesional el 4 de abril de 1993 en un Platense 1 Español 3. En una ocasión fue homenageado por
Su vida esta llena de anécdotas… Y esta nota se va con una de ellas, que por cierto es muy graciosa…
“Con el Negro (Aníbal) Hay nos acordamos de una ocasión en la que dirigíamos en la cancha de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, pero antes fuimos a la Quebrada de Humahuaca. Paramos a comer en Maimara y se largó un diluvio terrible. Recuerdo que en el pueblo estaba la Reina del Tamal, entonces fuimos a comer un chivito… y como diluviaba, nos dijimos: “El partido no se juega”. Entonces comimos chivito, empanadas y tomamos vino… Aquel día llovió tanto que hasta los árboles se cayeron en la ruta, por lo que estaba Vialidad Nacional cortando los árboles, porque los autos no podían pasar. Entonces, tuvimos que bajarnos del auto y pasar caminando, subir a los autos que se volvían para la ciudad de Jujuy para que nos llevara. O sea, que la persona que nos llevó, no nos pudo traer. Bueno, entonces nosotros nos dijimos: “Nos vamos hasta el hotel a buscar la ropa, porque seguro el partido se suspende por la lluvia”. Entonces, el Negro se fue para la cancha y cuando llegamos nos dimos con que ¡no había caído una gota! Igual tuvimos que dirigir. Bueno, son anécdotas…”

1 comentario:

Unknown dijo...

Saludos desde Madrid a mis compañeros de 5ta division
Ezequiel Lopez